
En el ámbito de las artes gráficas, hay proyectos que van más allá de lo editorial para convertirse en verdaderos ejercicios de memoria colectiva. Memòria de l’oblit. La repressió franquista a la Safor es uno de ellos. Este libro, que hemos tenido la responsabilidad de imprimir, nace con la vocación de recuperar historias silenciadas durante décadas y de dar forma tangible a un trabajo de investigación profundamente humano.
Impulsado por la Ajuntament de Gandia y el Centre d’Estudis i Investigacions Alfons el Vell, el proyecto reúne cerca de medio centenar de testimonios de familiares de víctimas de la represión franquista en la Safor y la Valldigna. La obra está firmada por la fotoperiodista Eva Máñez, quien ha construido un relato colectivo que combina rigor documental y sensibilidad narrativa, dando espacio tanto al dolor como a la dignidad de quienes vivieron aquellas consecuencias.






El origen de este libro se remonta a 2018, con la creación de la Asociación de Víctimas del Franquismo de Gandia, punto de partida de una investigación que, años después, permitió localizar una fosa común en el cementerio de la ciudad gracias al trabajo de ArqueoAntro. Las exhumaciones sacaron a la luz restos humanos con evidentes signos de violencia, confirmando la dureza de los hechos y abriendo nuevas vías para la identificación de las víctimas, un proceso que aún continúa. Antes de materializarse en formato editorial, este trabajo dio lugar a una exposición en la Casa de la Marquesa, que logró una gran acogida y posteriormente amplió su recorrido internacional.
A través de los testimonios recogidos, el libro reconstruye no solo los hechos represivos —detenciones, juicios sumarísimos, torturas o ejecuciones—, sino también sus consecuencias prolongadas en el tiempo. Las familias de las víctimas sufrieron durante años exclusión social, miedo y silencio impuesto. Especial atención merece la violencia ejercida contra las mujeres, muchas veces invisibilizada, que incluyó humillaciones públicas y agresiones específicas. Sin embargo, la obra también deja espacio para los pequeños gestos de resistencia cotidiana, mostrando que incluso en los contextos más adversos persistieron formas de oposición y dignidad.
El conjunto se completa con el cuidado diseño de Tomás Gorria, coherente con el tono y la sensibilidad del proyecto y lo conecta con algunos de los acabados el anterior Paterna, la memoria del horror.
En palabras de Tomás «Diseñar piezas vinculadas a la memoria histórica implica, además de un desafío creativo, asumir una especial responsabilidad narrativa y visual: encontrar el equilibrio adecuado para acompañar relatos e imágenes de gran intensidad con un lenguaje gráfico y tipográfico respetuoso, sobrio y evocador. En esta ocasión, hemos tenido la oportunidad de diseñar Memoria del olvido. La represión franquista en La Safor, una obra de Eva Mánez, que mantiene el concepto gráfico desarrollado por estiu en una publicación anterior sobre Paterna, dando continuidad y coherencia visual a ambos proyectos. Además, siempre es un placer trabajar junto al equipo de Impresum, que cuida con esmero y cariño cada detalle del proceso editorial, desde la preimpresión, la elección del papel o la encuadernación».
El libro también plantea una reflexión necesaria sobre el tratamiento institucional de esta memoria. Durante décadas, la falta de políticas públicas eficaces y las dificultades en el ámbito judicial han condicionado la investigación y el reconocimiento de estos crímenes. En este sentido, la publicación se alinea con la reivindicación del derecho a la verdad, la justicia y la reparación, aportando una mirada imprescindible en el contexto actual.
Desde nuestra imprenta, participar en la producción de una obra como esta ha supuesto mucho más que un trabajo técnico. Cada ejemplar representa un compromiso con la memoria y con la difusión de historias que merecen ser conocidas. Memòria de l’oblit no es solo un libro: es una herramienta para comprender el pasado, dignificar a las víctimas y contribuir a una sociedad más consciente y responsable.




