Imprentas antiguas en el cine, ¡paren las rotativas!

imprentas antiguas

La universalización de lo digital en nuestros días ha acabado de un plumazo con frases recurrentes en el mundo del cine y de las imprentas como aquella de «¡paren las rotativas!», cuando una noticia era tan importante que hacía que se parase la edición de un periódico, lo que resultaba muy costoso, pues las imprentas antiguas tardaban horas en volver a ponerse en marcha.

Los Goonies y las imprentas antiguas para falsificar billetes

Es muy habitual ver en las películas imprentas funcionando para todo tipo de menesteres, como por ejemplo en Los Goonies, cuando la pandilla de chavales descubre a los malos malísimos imprimiendo billetes falsos en la trastienda de su falso restaurante italiano, con una Heidelberg Original. Como también veíamos ese tipo de imprentas en la película ambientada en la Alemania nazi,  Los Falsificadores. Sin embargo, no se trata de una realidad tan lejana. Esta misma semana, sin ir más lejos, leíamos la noticia del desmantelamiento de una fábrica de billetes de 50 falsos en Toledo, ¡ver para creer!

Imprentas antiguas y el Printing Museum

Cerca de Los Ángeles, en una ciudad llamada Carson, existe uno de los museos dedicados al mundo de las imprentas más interesantes. El International Printing Museum tiene el privilegio, dada su cercanía  a los estudios de Hollywood, de prestar las máquinas de impresión e imprentas antiguas a las productoras de cine para infinidad de películas, muchas de ellas del género Western. La mayoría de las imprentas que se prestan son de la colección de Ernest A. Lindner y han aparecido en películas y series como Bonanza, Cimarrón, El Hombre que Mató a Liberty Valance, El Último Samurai, Las Chicas Gilmore, Atrápame si Puedes o Inception. 

Aunque la imprenta de hoy dista mucho de la de aquellas máquinas que veíamos en las películas, y ahora los pedidos de imprenta pueden realizarse online y las nuevas tecnologías han llegado al mundo del papel; algunos nostálgicos todavía disfrutamos cuando escuchamos eso de ¡paren las rotativas!