Impresión Giclée, ¿qué es?

La palabra Giclée, que se pronuncia yiclé, proviene del verbo francés gicler que significa rociar. Por tanto, el sistema de impresión Giclée con chorro de tinta consiste en depositar el pigmento en forma de pequeñas gotas ‘pulverizando’ el soporte. Básicamente es un inkjet de altísima precisión y con tintas pigmentadas. Se imprime así la imagen logrando gran detalle en las formas, pudiendo además producir tramas, patrones y tono continuo. De este modo se obtiene una pieza de alta calidad digitalizada pero con aspecto de reproducción manual imitando trazos, pinceladas, etc.

lámina reproducida con Impresión Giclée

De ahí la invención y la evolución de tecnologías como la fotografía y los dispositivos que permiten la edición digital y la reproducción en alta calidad. Con ellos se ha alcanzado un nivel de verisimilitud tan alto que ya es posible reproducir digitalmente y con gran precisión una obra pictórica o imprimir una imagen creada a partir de fuentes digitales con una calidad extraordinaria.

A lo largo de la historia, el ser humano ha plasmado su entorno en diferentes soportes y mediante múltiples técnicas. Y, aunque han surgido gran variedad de corrientes y estilos, siempre ha estado presente la pretensión de reproducir las formas lo más realista posible. La fusión entre lo clásico y lo digital es posible gracias a la impresión Giclée.

Obra de Toni Catany

Gracias a estas características, se suele emplear la impresión Giclée para el duplicado de obras de arte como pinturas, dibujos, etc. Aunque no solo se utiliza para conseguir imitar la estética de una obra pictórica, si no que hay artistas visuales que optan por esta técnica por la alta calidad que ofrece, por ejemplo para imprimir fotografías fineart.

Con este sistema se pueden reproducir imágenes de gran formato y a una alta resolución sobre papeles de algodón, papeles de acabado fotográfico de diferentes gramajes y sobre lienzos. Normalmente se emplean papeles libres de ácido, de altísima calidad y que van a hacer que el producto final tenga una durabilidad de decenas de años (marcas como Ilford o Hahnemühle son habituales para estos trabajos).

Sin duda una opción genial para aquellos autores que quieran reproducir sus obras analógicas o digitales según demanda, con una definición excepcional y con una durabilidad increíble.

Aquí va una lista de algunos buenos proveedores en todo el mundo, los que están certificados por Hahnemühle.

Obra de David Ymbernon

 

Obra de Álvaro Sánchez Montanares