Paco Poyato reúne en El suave sonido del platillo una mirada personal sobre Castellón a través de 46 fotografías, en una publicación autoeditada.
El suave sonido del platillo es una publicación autoeditada por el fotógrafo Paco Poyato que reúne 46 imágenes realizadas en Castellón, ciudad y provincia en la que vive desde hace casi cuatro décadas. El proyecto, diseñado por Sergio Membrillas e impreso en Impresum, parte de una pregunta personal sobre la relación con el lugar que se habita y sobre cómo se construye una mirada después de tantos años viviendo en un mismo sitio.
«La idea surge de intentar resolver una deuda que tengo conmigo mismo, que es la de la identidad», explica Poyato. Aunque no nació en Castellón y tampoco tiene allí vínculos familiares, es el lugar en el que ha desarrollado buena parte de su vida. Por eso decidió establecer los límites del proyecto en la ciudad y la provincia, sin recurrir a una idea de pertenencia vinculada al origen o a la tradición.

El resultado es una publicación de 84 páginas que reúne 46 imágenes en un formato de 210 × 297 mm. La edición, autoeditada por el propio fotógrafo, consta de 100 ejemplares y está diseñada por Sergio Membrillas.
Para la impresión se optó por una reproducción 4+4 sobre papel Fedrigoni Arena Rough Natural de 120 g. La publicación se completa con un plegado y una goma blanca que funciona como sistema de encuadernación y aporta también un elemento visible a la pieza.


Papel más grueso para una imagen más contenida
El proceso de producción permitió revisar algunas de las decisiones planteadas en la primera maqueta. A partir de las pruebas realizadas en Impresum, Poyato optó por aumentar el gramaje del papel y por un acabado mate.
«Me dejé guiar por Dani, de Impresum, a la hora de elegir un papel de mayor grosor en comparación con el usado en la primera maqueta y con el tipo de acabado mate», explica el fotógrafo.
La reproducción de las fotografías era uno de los puntos centrales del proyecto. Las 46 imágenes comparten una misma construcción en contraste, valores de negro y tratamiento del color, por lo que mantener esa continuidad durante la impresión resultaba especialmente importante. «Los negros en las imágenes se ven perfectos», señala Poyato, que destaca el resultado final y los acabados de la publicación.
El suave sonido del platillo plantea así una edición en la que las decisiones de producción acompañan una serie fotográfica construida durante años de convivencia con un mismo entorno. Una publicación en la que el papel, la reproducción de las imágenes y la encuadernación forman parte de la lectura del proyecto.




